Viajes



Portal
Buscadores
Servicios
Noticias
Cursos
Promoción
Webmasters
Libre

 
 
Historias de Viajes
 
 
En enero del 2001 armamos las mochilas. Cargamos carpas, bolsas de dormir, algunos comestibles (gracias, tía), varios frascos y versiones de repelentes, cassettes de los Beattles, un machete que apareció súbitamente en una de las mochilas ("¡no contaban con mi astucia!", dijo Lucas), el infaltable equipo de mate, y las billeteras con algunas monedas, por si las moscas y nos fuimos de Viajes hacia la aventura...

El día de la partida, hasta que no estuvimos en ruta rumbo a Posadas, todavía había dudas respecto a si salía o no el viaje. Algunos ni aparecieron en el lugar y a la hora convenida (grrrrr). Finalmente el grupo quedo conformado por cinco locos: Andrea, Yeypy, Lucas, Fede y yo (Jóse, te extrañé). La idea era recorrer toda la provincia de Misiones en tiempo récord, y prácticamente sin plata, para poner a prueba nuestra capacidad de supervivencia y, por supuesto, buscar emociones adrenalíticas.

Lo que más me llamó la atención del viaje, y desde el Transporte fue que las Cataratas del Iguazú son solo un atractivo turístico más en Misiones, y esto no cualquiera lo sabe, ya que existe un montón de otros lugares en la provincia a los que no se los promueve tanto, pero son igualmente imperdibles. Si vas a Misiones, no te conformes con ver solo las Cataratas, sería lamentable.

Cuando llegamos a Iguazú, después de varios días de Viajes recorrer otros lugares, las monedas que nos quedaban en los bolsillos ya casi ni pesaban ni hacían ruido, así que los precios del camping y de la entrada al Parque Nacional, que por supuesto eran más elevados que en otros lugares, (aunque hay que aclarar que en realidad no son caros), nos dolió en alma porque eso aceleraría nuestro regreso, ¡y todavía quedaba mucho recorrer!

Pero como sé que la mayoría visita solo Iguazú, eh aquí un tour opcional que nadie recomienda, y que solo va dirigido a todos aquellos que se animen a la aventura.

Una vez adentro, nos informamos de todos los circuitos disponibles y primero pensamos que nos iba a alcanzar el día para hacerlos a todos. Cuando nos dimos cuenta de que no iba a ser así, y sabiendo que el parque cerraba a las 10 de la noche con un tour para ver las cataratas bajo la luz de la luna, decidimos que nos esconderíamos de los guardaparques para pasar la noche adentro del predio, y así poder seguir al otro día con los circuitos que nos faltaban. La idea de volver a pagar las entradas al día siguiente, era inconcebible cuando hacíamos cálculos.

Todos los circuitos tradicionales son muy lindos, pero sobre esos te podés informar en cualquier lugar donde promuevan las Cataratas, así que me voy a ahorrar esa parte del relato.

El único problema era que no teníamos ni agua, ni comida, ni abrigos, ni linternas, ni el machete de Lucas para pasar la noche al resguardo de algo que más que nuestras impunes humanidades, ya que las mochilas habían quedado en el camping.

Ya no me acuerdo en cual de los circuitos fue, ni en que momento de la jornada lo hicimos, pero supongo que fue cuando todos nos cansamos de subir y bajar por pasarelas donde el tráfico de turistas nacionales y extranjeros eufóricos se volvía denso y contaminaban el panorama. Especialmente cuando apareció un japonés perdido que comenzaba a seguirnos, todo un personaje...

Era increíble imaginar que cada catarata, que cada caída gigante y potentísima de agua que forma toda esa maravilla que todos conocemos, nace de innumerables hilitos de agua, arroyitos que van descendiendo y que luego se convierten en monstruos de H2O cuando la altura del descenso es mayor.

Viajes

Así que escondimos en un matorral la mochila de Fede (llámese 'la reventada') donde teníamos el almuerzo (salchichas y un "tampón" eléctrico para cocinarlas) y empezamos a saltar de piedra en piedra, de arroyo en arroyo, y yo me sentía inmensamente libre y feliz. No solo porque sabía que estaba haciendo algo prohibido, no solo por la belleza del lugar, no solo por sentir que éramos tal vez nosotros los turistas más felices de los cientos que visitaban las cataratas ese día, no solo porque sabía que estaba viviendo uno de los momentos más inolvidables de mi vida, sino también porque mis alpargatas blancas, que para muchos son una desfachatez y que las cargué en la mochila por si un día se me mojaban las zapatillas (gracias Mami), y que justo dio la casualidad de calzármelas aquel día, fueron mis ídolas en esa ocasión. ¿Porqué? Porque es inevitable mojarse los pies cuando estas en lugar así, y andar descalzos sobre piedras que "hincan" (hi, Fede) y hierven bajo el sol. De paso ya les dejo una recomendación: cuando hagan trakking en cualquier arroyo, nada mejor que un par de alpargatas, y si tienen pantaneras, mucho mejor; son baratas, no ocupan mucho lugar en la mochila, y se secan rápidamente.

Cuando no vimos moros en la costa, tal como NO lo recomiendan los carteles que hay a lo largo del camino, (los cuales solo sirvieron para generarnos debilidad ante la posibilidad de romper una regla), nos salimos de las pasarelas. A partir de ese momento, las bellezas del paisaje se multiplicaron por diez.

Lo más increíble fue cuando llegamos al borde de una de las caídas más importantes. Estabamos parados en las piedras de un arroyito que se convertía en gigante en el descenso. Al frente, bastante lejos, veíamos un mirador brasileño lleno de turistas que nos saludaban impresionados. Imaginate el efecto visual que habrán tenido ellos al ver a cinco chicos parados sobre una catarata!! Ja,ja, buenísimo, vértigo a full.

Abajo veíamos los inflables que cobran $20 por llevarte a dar una ducha bajo el agua, al principio lamentábamos no tener el dinero suficiente para darnos el famoso chapuzón, pero después de vivir todo lo que vivimos aquel día, ese tour perdió entusiasmo para nosotros.

Decidimos dejar de saludar a la gente, no solo porque era bastante ridículo, sino también porque corríamos el riesgo de que nos descubriera algún guardaparques y se terminara nuestra aventura. Además, Yeypy decía que íbamos a caer todos presos y, para colmo Lucas, con su pinta de sospechoso, andaba indocumentado en zona de frontera y contrabando.

Más adelante Lucas y Fede encontraron una fosa profundísima de aguas termales. Bah, en realidad, como estaban estancadas, las calentaba el sol. ¿Y se imaginan quien se metió a testear la profundidad? Lucas, claro...

Seguimos saltando de piedra en piedra. En eso, casi se nos va Andrea por una catarata, pero nuevamente el "increíble Lucas" ha hecho de las suyas para salvarle la vida. Ella, ¿le devolvió el favor? Nunca lo sabremos...

Transporte

Después llegamos a "La Ventana". Si alguna vez estuviste en las cataratas te acordarás que me estoy refiriendo a una piedra enorme con un agujero donde anidan unas aves, tipo cuervos, o algo por el estilo. Normalmente se la puede apreciar desde un mirador, y se la ve a lo lejos. Pero nosotros estuvimos en la misma ventana, incluso trepamos un poco las piedras y descubrimos un barco encallado, todo oxidado e incrustado en un lugar inexplicable, parecía caído del cielo.

Lo más gracioso fue cuando uno empezó a hablarle en inglés a Andrea, justamente a ella que no entiende nada. Me acerqué para tratar de rescatarla, y la curiosidad mató al gato... Tenía cara de desesperado y decía "peiper, peiper". Pensando que lo sacaría de apuros le pasé un rollito de papel higiénico que tenía en el bolsillo, (por las dudas), y el gringo sonrió sarcásticamente... Después nos dimos cuenta que lo que quería era papel para armar unos porros de marihuana ¡Papelón total! Ja,ja. No nos sorprendió tanto porque la verdad es que en las cataratas estaban todos "locos". Al menos yo, estaba tan llena de emociones, que fumar eso en un lugar que te transmite tanta energía me pareció absurdo. Pero bueno, cada uno con lo suyo...

En el mismo lugar había unas cascadas y los chicos pelaron cuero para darse una ducha, pero casi se desnucan por la fuerza del agua. Andrea y yo, mientras estabamos disfrutando de una llovizna de agua que se producía varios metros alrededor de la cascada, disimuladamente, no podíamos sacarles los ojos de encima a los chicos... ¡Pero no a los que venían con nosotras! (no se enojen, muchachos), sino a un par de europeos "cholulos" que ya estaban en ese lugar cuando llegamos, así que les estabamos usurpando la intimidad.

Finalmente, no pasamos la noche de manera clandestina dentro del parque, ni siquiera pudimos quedarnos a contemplar las cataratas bajo la luz de la luna en el último tour de la jornada, porque una tormenta amenazaba con aguarnos los planes.

Hablando de agua. Un consejo que no puedo dejar de pasarles: si viajás con muy poca plata como nosotros, y piensan pasar varias horas subiendo y bajando pasarelas en Iguazú, vayan bien provistos de ese líquido hidratante y vital al que llaman H2O, porque comprar una botella minúscula en la confitería que está perdida en selva, te cuesta un ojo de la cara. Igualmente, si pasas por ahí, hay una manada de coatíes hambrientos esperando que les convides con algo, aunque tené en cuenta que está prohibido alimentar a los animales de la reserva, así que no te dejes seducir por una manga de bichos.

Quiero cerrar este relato agradeciendo a la gente que trabaja en la Oficina de Informaciones del parque, ya que nos dejaron usar un enchufe para cocinar las salchichas que llevamos. Los panchos "electrocutados" estuvieron deliciosos, todo gracias al "tampón" eléctrico que dio su vida por ellos

 
 
Otra entretenida historia de viajes en moto
 

Salí el 10 de Enero del 2000, rumbo a Córdoba, con mas de 10 días de atraso, sobre la fecha planeada, Utilice a "Sasha" una Planeta, Mahema 350 cc modelo 1999.
Desde el principio con dificultades para poder realizar parte de lo proyectado, pues no pude transmitir la cesión diaria de chateo, por dificultades con el enlace satelital elegido. De todos modos estaba en la ruta y esta satisfacción tapa los problemas que no tengan que ver con el viaje en si.


Todo termino de golpe e inesperadamente en la Ruta Provincial 15 de Córdoba, con un perro que se cruza, con la consecuencia de un derrape y caída en un cuneta profunda que bordea el camino. El lugar de la caída fue entre Yacanto y San Javier, poco después del cruce de caminos que hay allí.

Con este cuadro de situación me traslade en un camión alquilado a Merlo (Prov. De San Luis) ya que allí tengo amigos.
Trate de solucionar desde allí el inconveniente, vía teléfono, la gente del concesionario Mahema en Capital me envió una nueva tapa de carter, junto a todos los demás repuestos averiados, pero solucionar lo del carter fue mas complicado, ya que tuve que remitirlo por micro a Buenos Aires para que la reparen, mientras yo completaba mi recuperación, finalmente cuando llego el carter reparado, (pasaron 22 días), no ensamblaba por que se deformo.


Me auxiliaron unas personas de las que solo se que se llaman Ezequiel y Gustavo y son de cerca de San Javier. Ellos me trasladaron a una sala de atención en San Javier junto con la moto en su camioneta. Estas son cosas lindas que uno puede vivir en la ruta, personas que sin conocerte dan todo lo que tienen a su alcance para ayudar. Espero poder cumplir este año la promesa de visitarlos.

Después las atenciones de rigor, por tener la pierna izquierda "limada" por la acción de la fricción de la caída sobre el ripio, pude ver la moto, que quedo peor que yo, por que se rajo contra una piedra el carter y la tapa izquierda del carter, también se doblo el eje ce la palanca de cambios y se partió la palanca de cambios.

Decidí Regresar a Baires en camión, con la moto a cuestas, con el plan de tomar otra de mis motos, mas chica, pero confiable, una Voskhod modelo Coba 175 cc del 97'.

Finalmente cuando llegue a Baires, los problemas no dejaron de sumarse, esta vez fue el estado caótico en que encontré mi pequeña empresa (El Rayo Z), ocupándome personalmente de solucionar los problemas, me sorprendió el mes de Marzo, por lo que tuve que desistir para una ocasión mas propicia, la razón principal de esta decisión fue, que las condiciones meteorológicas para el mes de Julio (mes en que estaría, si todo salía bien, en el extremo sur de la patagonia) no serian favorables.
Es así como dedique este año a preparar nuevamente la salida, pero con una experiencia enriquecedora.

Viajes
 
Enviar este anuncio a un amigo Enviar esta página a Amigo BuscarPortal.comDiseño Web
 
 
 


 

© Héctor Fernández Pereda, Europe, Spain, Asturias ---- Contactar con el Webmaster@EMAIL
Visite Asturias


TRANSLATE  --  TRADUZIONE   --  TRADUCTION  --  ÜBERSETZUNG